lunes, 5 de octubre de 2009

EFRAÍN BARQUERO. Biografía


Nació en Piedra Blanca, Curicó, el 3 de mayo de 1931, es uno de los poetas más significativos de la llamada generación del 50. Sergio Efrain Barahona es el seudónimo de Efraín Barquero. Lo de Barquero lo cogió de su visión del río Maule, en la ciudad Constitución, Chile, donde pasó algunas vacaciones cuando pequeño. Posteriormente supo de la asociación con el barquero de la Divina Comedia. Estudio en el Liceo de Constitución y Talca. También tiene estudios de Derecho y Pedagogía en Castellano en la Universidad de Chile.- Fue Jefe de Redacción de La Gaceta de Chile y Agregado Cultural en Colombia (1970-1973). Viajó a China, Cuba, México. Se exilió en París (1975) donde vivió hasta 1999, que marca el regreso definitivo a su patria. En 1958 ganó el Primer Premio del Concurso Gabriela Mistral.
Ha publicado libros en Chile y en el extranjero, entre los que están Árbol marino (1950), La piedra del pueblo(1954), La compañera (1956), Enjambre (1959), El pan del hombre (1960), El regreso (1961), Maula (1962), Poemas infantiles (1965), El viento de los reinos (1967), La compañera, poemas de amor (1969), Epifanías (1970), Arte de Vida (1971), El poema negro de Chile (1974,1976), Bandos marciales (1974), Mujeres de oscuro (1992), El viejo y el niño (1992), A deshora (1992), La mesa de la tierra (1998), Antología (2000) y El pan y el vino (2008).
Con una trayectoria de más de 50 años dedicada a la poesía, el año 2008, Barquero recibió el Premio Nacional de Literatura.
Efrain Barquero es poeta que teje sus trabajos a partir de la visión de las cosas simples del acontecer cotidiano, como por ejemplo, el pan, la miel, la agricultura, como asimismo, existe un fuerte compromiso con la mujer, en este caso "la compañera", a quien ha dedicado tres libros ( La compañera, La compañera poema de amor y La Compañera y otros poemas). Su compromiso político, si bien inherente a toda concepción artística, no se vislumbra al través de sus poemas, lo cual redunda en un quehacer literario pulcro, sencillo, comprensible. Sobre esto él ha expresado: "los poetas se olvidan en general de esta gran unidad que forman con sus lectores: la comunicación. Siempre en la poesía hay una tendencia a mantener una especie de religión o de secta un poco oculta".