.

.

viernes, 7 de marzo de 2008

A MI DEMONIO

Buscar lo que hace mal y perseguirlo
como el adicto a la droga que lo ata
vuelve costumbre la adicción que mata
porque cuando a la sangre ha seducido
ya no encuentra la vida otro sentido.

Sé que viene la muerte junto a ti
que camina muy cerca de tu mano
y le has dicho que es fácil conseguir
el alma contaminada con tu grano.

Yo he de morir más tarde que temprano
no me haces tú más débil sino fuerte
para luchar contra todos y tenerte
para olvidar que no eres ser humano.

Perdí la casta, la vereda y el camino
hice a un lado el cariño más genuino
me arrastró la corriente de tu sangre
y soy feliz con la herida que me arde.

No quiero olvidar la imagen que recuerdo
de la noche en que me hiciste a tu medida
donde cupieron promesa y despedida
donde firmamos la disputa y el acuerdo.

Vuelve a matarme pues no lo conseguiste
vivo en el mundo absurdo que me diste
como vives tú contemplando la miseria,
la sed y el hambre que sacian tu soberbia.



No hay comentarios: