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miércoles, 5 de marzo de 2008

EN LOS BELLOS DÍAS DE NOVIEMBRE


Dónde estabas cuando abrí la puerta
y un hombre me alargó sus dedos sudorosos
y me lamió con su mirada negra
y jadeó sobre mi palabras sucias
dónde estabas
dónde cuando me fui con él
cuando vestí de puta sólo para ofenderte
cuando sangre y hedí
cuando pedí perdón y caían mis lágrimas
sobre la punta de tus zapatos
dónde
dónde que era siempre tan lejos
tan fría
tan inmediatamente tarde
dónde que te llamé hasta quedar sorda
hasta romperme los dientes
hasta rajarme la vagina
dónde que en los bellos días de noviembre te llamé
en las lluvias de julio te llamé
te dejé papelitos debajo de la almohada
fotos despedazadas con los puños
secretos como gritos
dónde
que iba y volvía con tu nombre colgando de los ojos
y los ojos se me hicieron cadenas
y las cadenas se volvieron barcos
y los barcos se hundieron como ojos
en las profundidades de una noche tremenda.

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